Candela Juarez, musica clasica y popular.

Candela Juárez es una artista academica de Argentina que comienza a mostrarse en plataformas como Youtube donde podemos verla interpretando algunos clásicos de géneros populares como el Tango, el Rock y el folklore argentino. Esta mezcla de apreciación e interpretación musical puede resultar extraña para algunos, pero para otros es una forma de proporcionarle más libertad a la musica y mas conocimiento de ella a los autores. Tal es el caso de Charly García, que inicia desde muy niño en la música clásica y en su adolescencia, influenciado por The Beatles, ya fantaseaba con el rock, género que termina por seducirlo en todas las formas por el resto de su vida. Candela también proviene de la academia y al igual de Charly, no se estanca, quizá pretendiendo no arrebatarle tesituras, gamas sonoras y texturas a la música para brindarse así misma una experiencia musical mucho más amplia que el la mayoría de los músicos que enfatizan romántica y soberbiamente en el radicalismo. Con Candela hemos tenido una entrevista sobre su desarrollo musical a lo largo de los años para conocerla un poco más.

Cuéntanos, ¿eres una artista académica? ¿cómo fue tu primer contacto con la música?

Sí. Mi paso por la academia dejó en mí una manera de concebir la música que está muy ligada a ese mundo. Sin embargo, no puedo decir que sólo me dedico a ello ya que también compongo e interpreto músicas de géneros populares como el tango, el folklore o el rock argentino. A los 11 años comencé clases de violín y luego, a los 13, me volqué hacia el piano también con clases particulares. No obstante, de más chica solía tocar temas infantiles en un teclado y con mi madre cantábamos y tocábamos la guitarra por lo que siempre hubo algún tipo de vínculo con la música.

¿Cuáles han sido  de tus mayores influencias musicalmente hablando?

En lo clásico/académico por mencionar algunos: Bach, Beethoven, Chopin, Debussy, Mahler, Stravinsky, Steve Reich, Ligeti, John Cage, Philip Glass. Del mundo del rock/pop: The Beatles, Charly García, Dream Theater y Radiohead. En el tango: Troilo, D’arienzo, Lucio Demare, Hnos. Expósito, Nicolás Ledesma, Osmar Maderna y Astor Piazzolla.

En sus inicios la música clásica fue un género interpretado y compuesto por la aristocracia elitista de Europa; con el tiempo eso ha cambiado, el piano ha pasado a ser un instrumento más popular y asequible, sin embargo es un género poco entendido por la sociedad moderna, ¿a que crees que se debe este fenómeno y cómo hacer para que la música clásica comience a ser más atractiva para las nuevas generaciones?

La música no es ajena a los cambios del ser humano. Así como a lo largo del tiempo pasamos por diferentes sistemas políticos, sociales, económicos, la cultura también cambia, porque responde a maneras de concebir el mundo que es análogo a cada época y lugar geográfico. Hoy día es casi un milagro que un chico pueda atender más de 5 min una obra, ya que necesitamos cada vez más estímulos y cambios para poder sostener la atención. La música clásica responde a un mundo muchísimo más lento, con otras maneras de comunicarse y de vincularse. Estamos hablando de duraciones de 50 min en algunos casos y más también. Esto poniendo solo un aspecto en evidencia, ya que se podría hacer una tesis al respecto.

Los músicos clásicos con frecuencia tienden a rechazar el formato canción popular debido a la carencia de variantes melódicas en arquetipos de composición de poca duración, este ha sido tu caso, o, ¿cuál es tu opinión respecto a esa dualidad que existe entre la música clásica y una canción moderna que se caracteriza por una repetición de acordes en un rango de 3 minutos?

Como mencioné anteriormente practico tanto la música académica, como popular, por lo que no rechazo ninguna de las variantes. Entiendo que analizar y juzgar los aspectos de una con los parámetros de otra, sería como analizar las patas de una víbora, o las alas de un elefante. La música tiene otros parámetros además de la melodía y la armonía, como lo es el timbre, el ritmo, la forma o los matices. Hay músicas donde la complejidad está en la búsqueda tímbrica y no tanto en lo armónico-melódico. O en el ritmo, como en el caso de la música de raíz africana o folklórica. Muchas veces la complejidad no está en el lenguaje sino en el significado religioso o cultural. Por otro lado hay músicas cuyo valor está en la producción dentro de lo que es el trabajo en estudio. En cada caso habría que analizar dónde está la complejidad si es que la tiene, y amerita hacer una valorización al respecto; o simplemente entender que no todas las músicas nacieron para ser analizadas desde un lenguaje occidental centro europeo.

Charly García ha sido una figura muy peculiar en la música popular argentina por sus imprevisibles y contrastados cambios musicales a lo largo de su carrera; ¿cómo llegaste a la música de Charly y que fue lo que te impactó de su música? 

Charly es un clásico en mi país. Al punto que casi no recuerdo cómo llegué a él. Como el himno nacional, no me acuerdo cuándo y cómo lo aprendí. De chica había un libro de partituras dando vueltas en casa que tenía las letras de Sui Generis (una de las bandas de Charly), y cantaba arriba de alguna canción que me resultaba divertida, o mis padres cada tanto tocaban alguna canción en la guitarra. Es música de fogón. Si hay un músico con una guitarra, hay un tema de Charly. Seguramente lo escuche en la radio mil veces también y bueno, ya de adolescente consumí la discografía en su totalidad. En la generación de mis padres, Charly fue muy popular, sobre todo por lo significativo en cuanto a la época de la dictadura. El encarnó lo que todos los jóvenes querían hacer en ese momento: rebelarse. Por lo que quedó grabado como un ícono popular. Musicalmente es una figura tan versátil y vasta, que da para todos los gustos. Gusta a músicos como al común de la gente. Personalmente encuentro en la poética de las letras y la música, los símbolos que encarnan mi cultura. Hay algo de identificación, de emoción, de arraigo con mi historia y mi origen y curiosidad, porque es de esas músicas que se descubren toda la vida.

Argentina ha sido uno de los países latinoamericanos donde la cultura se ha mantenido a flote a pesar de las múltiples crisis que ha sufrido el país a nivel político, económico, civil, etc; ¿qué futuro puedes prever para el arte orgánico, para las artes académicas en un país que actualmente está invadido por la música digital y los sonidos polifónicos y monocordes?

Sinceramente, si hablamos de música que se toca en teatros, después de la pandemia no se que sucederá a nivel mundial, no sólo local. El streaming y los medios digitales vinieron para quedarse y no me parecería raro que estemos frente a un cambio de paradigma en la música en general, cuyo final no puedo predecir. Así como cada vez se miran menos películas y las series ganan terreno, en la música hay cambios que ya están sucediendo a nivel consumo, y eso afecta los medios y los tipos de producción. En Argentina la música académica subsiste por las instituciones que la promueven, mientras se sostengan esas columnas, la música académica seguirá en pie, supongo seguirá siendo algo de culto y no abierta a la comunidad. Por otro lado las plataformas digitales hacen que más gente tenga acceso, pero eso no quiere decir que se vaya a popularizar.

¿Cuál es la relación de un músico clásico con las redes sociales? Es algo a lo cual se abstienen o existen referentes modernos que las usen para exhibir sus obras y dar pequeñas muestras de sus covers y composiciones propias; ¿como es tu relación con las redes sabiendo que gracias a ellas el público que puede escucharte es de una probabilidad más alta que sin redes?

Por lo que he visto quienes han alcanzado gran popularidad previo al boom de las redes, son gente que mantiene dicha repercusión hoy en día online. Ejemplos pueden ser Baremboim o Lang Lang (este último siempre tuvo un trabajo más activo dentro de los medios). Depende dentro de qué esfera se encuentren los músicos de los que hablamos. Quienes tienen todo un sistema que los asiste les puede resultar más fácil ese pasaje. Ahora, si un músico tiene que repartir su tiempo entre estudiar, realizar performance, grabar, sacar fotos, videos, editar y no cuenta con los recursos, las herramientas o el tiempo, ya se complica más. Pienso que quienes somos de las generaciones de la informática la tenemos un poco más accesible. Sin embargo, veo que cuesta pasar ese umbral porque dentro de la academia incluso en muchos ámbitos musicales populares las redes no estaban del todo asentadas o sólo se usaban para publicar flyers. Con la pandemia la gran mayoría tuvimos que adaptarnos… y quienes no lo hacen corren riesgo de quedar fuera del sistema.

¿Cómo funciona la parte técnica de la grabación de piezas clásicas en la actualidad? Es un proceso de autogestión, o existen discográficas que ofrecen contratos a compositores de la actualidad?

En mi país casi no hay producción discográfica académica. La hay para géneros populares como el rock, el folklore o el tango, aunque cada vez las discográficas quedan más en el pasado y se da paso a la producción independiente. Con los recursos de hoy en día se pueden grabar discos dentro de un home studio. El problema es que es posible para un margen limitado de la música, ya que para algunos instrumentos acústicos o formatos de grupo no se puede prescindir de un estudio profesional. La música académica por lo general se produce dentro de las instituciones porque necesita de una estructura que la contenga.

¿Qué tipo de música sueles componer, como desarrollas una idea musical, que emociones o que observaciones te influyen a la hora de transmitir algo inédito frente al piano?

Estoy trabajando sobre mi primer álbum. Si tuviera que ubicarlo en algún género diría que es música contemporánea. Estoy en la búsqueda de un lenguaje propio que refleje ciertas imágenes sonoras que suelo crear en mi cabeza y sobre las cuales improviso para desarrollar la idea. Pienso en el lenguaje al servicio de la creación y no a la inversa, por lo que el foco siempre está en el sonido o la sensación que quiero proyectar. Para componer suelo improvisar, a veces desde la nada y aveces recordando algún momento de mi vida, y así entrar en una especie de trance para quitar las limitaciones de la mente. Eso lo grabo para retenerlo y luego me tomo el trabajo de desgravarlo y escribirlo en partitura donde empiezo a trabajar con un criterio más objetivo del uso del lenguaje, a modo de darle coherencia y estructura. Acá empieza la parte ardua del trabajo. Son horas y horas sentada frente a la partitura organizando, ordenando, agregando, eliminando, etc. Es muy loco como luego al escuchar lo que hice además de ver todo el trabajo plasmado ahí, siento muy vívido esas sensaciones o momentos sobre los que base la improvisación inicial.

¿Qué es lo más difícil y lo más satisfactorio de hacer música clásica?

Es una música que requiere de estilos de vida muy distintos a los que vivimos hoy, ya que esencialmente lleva tiempo. En un mundo donde predomina lo inmediato, es difícil poder sostener esos estados de atención y concentración que requiere sin que sea perturbado por la dinámica cotidiana. Lo satisfactorio por decir una cosa entre tantas, tiene que ver justamente con lo difícil: poder atravesar ese umbral de la no inmediatez, sino de la creación como producto de una conexión profunda con uno mismo y el medio que lo rodea; el trabajo cotidiano al servicio de esa conexión y los estados en que lo pone a uno. Es un estilo de vida que por más que sea difícil está muy cerca de la libertad.

La música clásica proporciona una infinidad de transformaciones y variantes al interpretar canciones del argot popular, actualmente tienes 7 piezas interpretadas de artistas como Julio Sosa, Charly García, Lucio Demare,  Gardel y The Mandalorian Main Theme; te consideras una persona muy abierta a todo tipo de interpretaciones o tienes algún límite de cosas que no harías?

Me considero una persona curiosa. Antes de definirme por algo busco explorar el medio que me rodea y por qué no, compartir el proceso. El fin último es encontrar mi propia autenticidad en lo que hago, pero no por ello dejar de consensuar con músicas que están sonando o que son parte del saber popular, ya que yo soy parte de todo ese folklore y también me define. De a poco voy a ir limitando cada vez más los géneros que hago hasta llegar a algo que realmente cree un valor y hable de quien soy yo, pero me gusta hacer ese proceso en interacción con la gente que a veces funciona de espejo de lo que es uno. Tengo algunos límites a la hora de elegir lo que voy a arreglar e interpretar; por decir algunos: que me guste y que sea una composición factible de ser adaptada al piano.

¿Si tuvieras que elegir un instrumento que acompañe tu piano, cuál crees que sería el mejor?

Cualquiera, dependiendo de la composición. No son los instrumentos; es la música y el sonido que se quiere proyectar lo que importa. Cuando pienso algo musical pienso en sonoridades y después elijo que instrumento lo puede desarrollar mejor, que esté más a la mano. Por otro lado hay muchos instrumentos que me gustan como por ejemplo el saxo, el bandoneón, el fagot, el contrabajo, la percusión. Son instrumentos y sonidos que calan profundo.

¿En qué momento te encuentras ahora, estás componiendo, estas produciendo cosas, cuéntame un poco?

Como conté antes, estoy en la producción de mi primer EP que consta de cuatro composiciones para piano solo. Es un proyecto anual que estimo estará lanzándose a fin de año. Así mismo estoy subiendo estos días en mi canal de youtube una obra de folklore argentino que se llama La Equívoca de Ariel Ramírez. Pueden acceder al canal para ver todos los videos desde el siguiente link: http://youtube.com/c/CandelaJuarez

¿Por último, que piezas le recomendarías a alguien que nunca ha escuchado música clásica y qué consejo le darías a los jóvenes pianistas?

Philip Glass es un compositor contemporáneo que me gusta mucho y ha influenciado mi búsqueda compositiva; además, tiene una sonoridad muy amigable para arrancar porque está ligado al mundo audiovisual. Después están los tradicionales como Stravinsky, Steve Reich, John Cage. En general lo que recomiendo es explorar. Hoy las redes, permiten abrir el espectro musical de una manera nunca antes vista. Mis recomendaciones para los jóvenes es que aprendan escuchando y mirando, que tengan una curiosidad insaciable. Que tomen clases, se instruyan, para después dejar de tomarlas y darle lugar a lo propio. Por último, algo que suelo repetirme y repetir a mis alumnos, colegas y amigos: un artista es esencialmente autodidacta; y parte de la obra de vida es poder adquirir el hábito de plasmarse cotidianamente en esa tarea.

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